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    De la cantera a La Roja: cómo se compaginan fútbol y estudios (lo que no se ve del Mundial 2026)

    No es el plan B de los que no valen para el balón. Es justo lo contrario.

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    Ricardo Allegue

    Founder & DPO de UNISAM

    11 min de lectura

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    De la cantera a La Roja: cómo se compaginan fútbol y estudios (lo que no se ve del Mundial 2026)

    Son las 18:00 de un día de junio. España debuta en el Mundial 2026 (del 11 de junio al 19 de julio, en Estados Unidos, México y Canadá) y tú estás en el sofá con la camiseta puesta, mirando a Lamine Yamal como si fuera de otro planeta. Y en algún rincón de la cabeza, esa frase que vuelve cada cuatro años: «yo podría haber sido eso».

    Te entiendo. Casi todos los que jugamos al fútbol de críos lo pensamos.

    La verdad es que compaginar fútbol y estudios no es el plan B de los que no valen para el balón. Es justo lo contrario. De las más de 1,2 millones de fichas de fútbol federado que hay en España (Consejo Superior de Deportes, Estadística del Deporte Federado 2023), a la selección que juega el Mundial llegan 26. Veintiséis. Y casi todos los que llegan tan arriba pasaron por sistemas donde estudiar no era opcional.

    Respuesta corta. ¿Se puede compaginar fútbol y estudios? Sí, y los que llegan a la élite son los que no soltaron ninguno de los dos. Las canteras serias obligan a estudiar y la ley reserva plazas de universidad a los deportistas de alto nivel. De 1,2 millones de fichas (CSD, 2023), a Primera llegan unos cientos. No es rendirse, es matemática.

    1. El embudo del que nadie habla: de 1,2 millones a 26

    Empecemos por el número que casi ningún reportaje del Mundial te va a poner delante.

    En 2023, España registró un récord histórico de 4,27 millones de deportistas federados (Consejo Superior de Deportes, Estadística del Deporte Federado 2023). El fútbol se lleva el 29,2% de todas las licencias, lo que son más de 1,2 millones de fichas. Es, de largo, el deporte con más gente federada del país.

    ¿Y cuántos de esos viven del fútbol? Primera División tiene 20 clubes. Con plantillas de unos 25 jugadores, hablamos de unos 500 puestos en la élite. Quítale los extranjeros. Súmale Segunda. Aun así, el número de personas que de verdad pagan sus facturas jugando al fútbol en España se cuenta por cientos, no por miles. Se estima que muchísimo menos del 1% de los que tienen ficha llega a vivir del fútbol.

    Dani, 19 años, Getafe, lo aprendió tarde. Jugó en un juvenil de División de Honor, de los buenos, de los que salen en alguna lista de promesas. A los 18 le dijeron que no iba a seguir. A los 19 se dio cuenta de que había dedicado seis años a entrenar y cero a pensar qué venía después. No es que fuera malo. Es que el embudo es así de estrecho para todos.

    El dato que nadie te pone delante. De 1,2 millones de fichas, a Primera llegan unos cientos. No es rendirse, es matemática.

    Esto no es para desanimarte. Es para que entiendas una cosa: si hasta los talentos enormes necesitan una red debajo, tú también. Y la buena noticia es que esa red existe, está regulada y la usaron muchos de los que vas a ver en el Mundial.

    2. Estación 1 · La cantera, donde estudiar no es opcional

    La Masia del Barça suele aparecer como el ejemplo más conocido, pero lo importante no es solo el nombre. De allí han salido futbolistas como Lamine Yamal, Pau Cubarsí o Eric García; y también una forma de entender la cantera que muchas familias no ven desde fuera: entrenar no sustituye a estudiar.

    Josep Mussons, que dirigió La Masia hasta el año 2000, defendió una idea sencilla: un jugador joven necesita escuela, instituto o formación profesional igual que necesita campo. El propio club ha explicado durante años ese modelo académico dentro de la residencia. No es un adorno institucional; es una manera de proteger al jugador mientras todavía se está formando como persona.

    Pensemos en un caso reconocible, sin convertirlo en héroe de anuncio: un chico de 17 años que entrena seis días por semana y cursa 2º de Bachillerato. Sale de casa temprano, llega tarde, arrastra sueño y aun así intenta mantener las dos cosas. No porque tenga un plan perfecto, sino porque sabe que una lesión, un descarte o simplemente una mala temporada pueden cambiarlo todo.

    Ahí está la parte menos épica y más útil de las canteras serias. No se estudia solo «por si no llegas», como quien guarda un paraguas por si llueve. Se estudia porque ordenar horarios, cumplir entregas y sostener una rutina también forma parte del rendimiento. La disciplina que sirve para aprobar un examen no está tan lejos de la que sirve para aguantar una mala racha deportiva.

    3. Estación 2 · Sí, los cracks también hacen selectividad

    Hay un tópico muy cómodo sobre los futbolistas jóvenes: que si tienen talento, los estudios pasan a un segundo plano. La realidad de las academias mejor organizadas suele ser más aburrida, pero también más sensata.

    Cada año, deportistas de La Masia se preparan para la selectividad y se presentan a las pruebas de acceso a la universidad, según ha explicado el propio FC Barcelona. Siguen el currículo oficial hasta Bachillerato y cuentan con seguimiento académico dentro de la residencia. En la práctica, eso significa entrenamientos, desplazamientos, exámenes y tutorías conviviendo en la misma semana.

    La prueba no cambia por llevar el escudo de un club. Lo que puede cambiar, si el deportista cumple los requisitos correspondientes, es el acceso posterior a determinadas plazas reservadas. Conviene distinguirlo: una cosa es aprobar y obtener nota; otra, acogerse a medidas pensadas para compatibilizar deporte de alto nivel y formación.

    Visto así, estudiar deja de sonar como un castigo para quien no llega. Si incluso los perfiles con más talento pasan por aulas, exámenes y tutores, quizá la pregunta no sea si los estudios te distraen del fútbol, sino qué tipo de jugador (y de persona) te ayudan a construir.

    4. Estación 3 · La red que la ley te pone (deportista de alto nivel)

    Si haces deporte en serio, esta parte es menos vistosa que un debut, pero probablemente más práctica.

    En España existe la figura de deportista de alto nivel y de alto rendimiento, regulada por el Real Decreto 971/2007. No significa que todo esté resuelto ni que se pueda acceder a cualquier grado sin cumplir requisitos académicos. Significa que la ley reconoce una dificultad real (competir y estudiar a la vez) y contempla medidas concretas para hacerla más manejable:

    • Reserva de plaza en la universidad. La norma prevé un cupo mínimo del 3% de las plazas para deportistas que acrediten esa condición y cumplan los requisitos de acceso correspondientes.
    • Cupo reforzado en algunas titulaciones vinculadas al deporte. En estudios como Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, Fisioterapia o Magisterio de Educación Física, la reserva mínima puede alcanzar el 5%, según el Real Decreto.
    • Medidas de compatibilidad. La regulación también contempla exenciones o adaptaciones en determinados casos, como pruebas físicas específicas o ajustes para compatibilizar competiciones con estudios en ESO y Bachillerato.

    La red que no se ve. El Real Decreto 971/2007 reserva un mínimo del 3% de las plazas de universidad para deportistas de alto nivel, y hasta el 5% en titulaciones del ámbito del deporte.

    5. Estación 4 · Hasta el que llega a La Roja necesita un «después»

    Supongamos que el embudo se abre para ti. Llegas a Primera, te convocan, firmas buenos contratos y cumples el sueño que otros solo miran por televisión. Incluso en ese escenario, la pregunta por el futuro no desaparece; solo se aplaza.

    La carrera de un futbolista profesional suele ser corta comparada con casi cualquier profesión. El pico físico llega pronto, las lesiones pesan y no todos pueden alargar su trayectoria hasta mediados de la treintena. Para algunos, la retirada llega con estabilidad económica; para otros, con muchas decisiones pendientes.

    Por eso FIFPro, el sindicato mundial de futbolistas, impulsa programas de educación y desarrollo orientados a preparar una segunda carrera mientras los jugadores siguen en activo. La idea de fondo es sencilla: no esperar al último partido para empezar a preguntarse qué viene después.

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    Eso también cambia la manera de mirar el sueño del Mundial. Para unos pocos, el fútbol acaba después de muchos años y con una carrera brillante detrás. Para muchos otros, termina antes de firmar un contrato profesional. En ambos casos, tener formación no garantiza una vida fácil, pero sí amplía las respuestas cuando aparece la pregunta difícil: «¿y ahora qué?».

    6. El mapa, leído para ti (que no vas al Mundial)

    Puede que no vayas a jugar el Mundial 2026. La mayoría de quienes tienen ficha federativa tampoco lo harán. Aun así, el recorrido anterior sirve para algo más que hablar de fútbol.

    Cambia «fútbol» por música, videojuegos, dibujo, redes sociales o cualquier otra vocación con mucha competencia y pocas plazas visibles. El patrón se repite: mucha ilusión al principio, una élite pequeña al final y una zona intermedia donde conviene tomar decisiones sin depender solo de que todo salga perfecto.

    La lección de la cantera puede leerse así: los mejores entornos no enfrentan talento y estudios, intentan organizarlos. Si todavía no sabes qué estudiar, no hace falta fingir una vocación cerrada. Puedes empezar por mirar opciones, comparar salidas y entender qué tipo de formación encaja con la vida que quieres construir.

    No se trata de apagar la pasión para elegir algo «seguro». Se trata de no dejar que una sola posibilidad cargue con todo tu futuro.

    Quédate con esto. Cuantas más opciones entiendes, menos necesitas decidir desde el miedo.

    7. Y si ahora mismo no tienes ni plan A ni plan B: spoiler, no pasa nada

    Si has llegado hasta aquí pensando «es que yo no tengo ni talento de Mundial ni idea de qué estudiar», respira. Esa es la situación normal, no la excepción.

    El error no es no tener un plan perfecto a los 17. El error es creerte que tienes que apostarlo todo a una sola casilla, sea el fútbol o sea una carrera concreta que elegiste con prisa. La gente que mejor decide no es la que acierta a la primera. Es la que se deja varias puertas abiertas y va cerrando con información, no con miedo.

    Esto no es «la decisión más importante de tu vida». Es una decisión importante de tu vida. La primera frase te paraliza. La segunda te deja moverte.

    Preguntas frecuentes

    ¿Es verdad que los futbolistas de cantera tienen que estudiar?

    En las canteras serias, sí. La Masia del Barça, por ejemplo, obliga a sus jóvenes a estudiar en paralelo al fútbol desde hace décadas, y muchos se presentan a la selectividad (FC Barcelona). La formación dual, deporte más estudios, es la norma en los clubes que forman bien.

    ¿Qué pasa si juego al fútbol en serio y quiero ir a la universidad?

    Si te reconocen como deportista de alto nivel o alto rendimiento, la ley te reserva un mínimo del 3% de las plazas universitarias y un 5% en carreras de deporte (Real Decreto 971/2007, BOE). También hay flexibilidad en Bachillerato para cuadrar exámenes y competiciones.

    ¿Cuántos chavales con ficha llegan a ser futbolistas profesionales?

    Muy pocos. En España hay más de 1,2 millones de fichas de fútbol federado (CSD, 2023) y los puestos reales en la élite se cuentan por cientos. Se estima que mucho menos del 1% llega a vivir del fútbol, por eso tener formación no es opcional.

    ¿Cuánto dura la carrera de un futbolista profesional?

    Poco. Incluso en la élite, la carrera ronda algo más de una década, con el pico físico antes de los 30 y la retirada habitual entre los 32 y los 35. Por eso organizaciones como FIFPro animan a los jugadores a preparar una segunda carrera mientras todavía juegan.

    ¿Compaginar deporte y estudios no baja el rendimiento en los dos?

    Es más duro, sí, pero la evidencia de las canteras dice lo contrario a largo plazo. La cabeza que organiza dos jornadas a la vez gestiona mejor la presión. Y si el deporte falla, una lesión o un descarte, los estudios siguen ahí. La red no resta, suma.

    ¿Por dónde empiezo si quiero un plan que no dependa de un golpe de suerte?

    Por mirar opciones reales sin compromiso. En UNISAM puedes explorar universidades y grados por área en diez minutos, o crear una cuenta gratis para ir guardando los que te encajen mientras lo piensas con calma.

    El siguiente paso (10 minutos, cero compromiso)

    No tienes que decidir hoy si vas a ser futbolista, fisioterapeuta o ingeniero. Hoy solo necesitas dejar de apostarlo todo a una sola casilla. UNISAM no te va a decir qué hacer con tu vida. Lo que hace es ponerte delante las opciones formativas reales, ordenadas y comparables, para que la decisión la tomes tú con información y no a las 2 de la madrugada con un nudo en el estómago.

    Fuentes citadas

    • Consejo Superior de Deportes · España supera por primera vez los 4 millones de deportistas federados (Estadística del Deporte Federado 2023)
    • BOE · Real Decreto 971/2007, de 13 de julio, sobre deportistas de alto nivel y alto rendimiento
    • FC Barcelona · Los deportistas de La Masia, preparados para afrontar la selectividad
    • FIFPro · Education and Development: programa para preparar una segunda carrera siendo futbolista
    • Olympics.com · La selección española anuncia su lista de convocados para el Mundial 2026
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    Ricardo Allegue

    Founder & DPO de UNISAM

    Founder y DPO de UNISAM. Origen IE University. Construyendo el sistema de orientación universitaria que él mismo habría querido tener a los 17 años.

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